Corría el año 1979 cuando el Colegio Monte VI echó a andar en la sede de Mariscal Estigarribia. El primer día de clases fue el lunes 12 de marzo de ese año, con el arquitecto Michael Pike como Director. Cinco alumnos estrenaron pupitres: Carlos Manuel Mallo, Juan Miguel Otegui, Martín Bartol, Juan Pablo Gutiérrez y Agustín Frontini. A las pocas semanas se sumó Federico Borrazás, el sexto alumno del Colegio. Las dos maestras eran Susana Rainusso y Cecilia Cazabán, y el secretario era Fernando Aguerre. El equipo se completaría pronto con un profesor de Música y una profesora de Gimnasia. Según atestigua el “Libro Diario”, los mejores jugadores de fútbol de aquel año fueron Agustín Frontini y Juan Miguel Otegui: figuras de ‘deportes en el recuerdo’.

El primer Director recordaba hace algunos años: “A mediados de 1978 un grupo de padres me propuso empezar un colegio para varones en Montevideo. Yo estaba terminando la carrera de Arquitectura, luego de ocho años en la Universidad y algunos años de experiencia en un estudio de arquitectos. Visto de fuera parecería una locura, pero me gustó la idea. Creo que desde chico me gustaba enseñar. Además el colegio sería bilingüe y tendría mucho deporte: yo había ido a un colegio inglés y practicado deporte en abundancia. Así nació Monte VI” (tomado del libro “San Josemaría y los uruguayos”, año 2002). El P. Jaime Fuentes -primer capellán del Colegio, hoy obispo de Minas- recuerda que Michael Pike era profesor de Religión, de Educación Física, preceptor y a la vez Director. Se podría decir que “jugaba en todas las canchas”.

Dentro del grupo de padres fundadores estaban Enrique Frontini y Cora Luvizio de Frontini, principalísimos impulsores de Asproe (asociación educativa que inició los Colegios Monte VI y Los Pilares), junto a Juan Otegui y Mariela Carrasco, y a otros matrimonios que se sumaron a su iniciativa. Todos ellos tenían la gran ilusión de sacar adelante colegios que compartieran un proyecto educativo con los padres. “La idea era hacer revivir en los padres su responsabilidad en la educación de los hijos”, destaca Cora. Por aquel entonces, ella y Enrique comenzaron a estudiar las enseñanzas de San Josemaría Escrivá en temas educativos. Así, se empaparon del valor de la educación personalizada, el tema que resultaba más atractivo al plantear el proyecto a otros padres de familia. La idea madre estaba clara: los padres deben ser los principales educadores de sus hijos. Y en ese contexto, Monte VI -que comenzó en 1979- y Los Pilares -nacido en 1978- serían colaboradores en la tarea de educar.

“Yo noto que, en general, el cariño de los exalumnos por el Colegio es impresionante. Y para quienes lo conocieron, el cariño a Michael Pike, el primer director, también es increíble”, asegura Enrique. Los ex Monte suelen valorar mucho su paso por el Colegio; en este sentido, Cora recuerda una frase ilustrativa de su hijo Agustín: “la formación de Monte VI no garantiza que nos portemos bien; pero nos permite tener claro cuándo hacemos las cosas mal y cuándo las hacemos bien”. Para Enrique, ver que a los Colegios empiezan a llegar ex alumnos y ex alumnas a anotar a sus hijos, es “una gran satisfacción” y una señal de que aquella aventura iniciada hace ya más de 30 años, valió la pena.

Las sedes de Bulevar España y Millán

La segunda sede del Colegio fue en Bulevar España y Libertad, entre los años 1980 y 1987. Michael Pike continuó en esta etapa como director de Monte VI. En el año 1983 había 42 alumnos, según lo atestigua una foto tomada en el patio del Colegio con todas las clases formadas. La casa había sido heredada de los comienzos de Los Pilares, luego se alquiló otra casa contigua y cuando ya no había espacio para ubicar a los chicos de 1º y 2º de liceo, hubo que habilitar un anexo a pocas cuadras, en la calle Lamas. El patio del fondo, con su enorme gomero, supo ser escenario de batallas futboleras en medio del pedregullo.

En 1988 se inauguró la sede de Millán e Instrucciones, y asumió como director Juan Alberto Varela, médico de profesión. La casona de Millán dejó un recuerdo imborrable en todos los alumnos que pasaron por allí, especialmente por la inmensidad del jardín y la cantidad de “canchas” (léase canteros) disponibles. En todos los recreos se jugaba al fútbol, pero el plato fuerte era en el recreo del mediodía. Con casi 30 minutos de duración por partido, era la hora de verdaderos clásicos en la cancha grande. Allí surgieron talentos como Nachito González y Agustín Viana, actuales cracks del fútbol uruguayo. Además, juegos tan diversos como el básquet, el rugby, el fútbol tenis, el ping pong, la bolita, el frontón, el ladron y poli, el metro, el vóley, el baseball, el balón corf y tantos otros como rincones existían en el Colegio, gozaron de sus épocas de furor. Había para todos los gustos… De todas formas, el deporte más popular de la época del Prado fue, sin lugar a dudas, el fútbol. En la sede de Millán fueron famosas las escapadas a la cañada y a la noria, aunque los lugares más prohibidos eran la buhardilla y el predio lindero de Pepsi. Ser descubierto en cualquiera de los dos últimos lugares significaba un “sello rojo” no negociable…

En el año 1998, los alumnos Matías Fraschini y Rafael Camejo le hicieron una entrevista a Francisco Crai, en el marco de una “Newsletter” con el profesor de inglés Carl Webster. Una de las preguntas fue quién había sido el mejor estudiante de todos los tiempos en Monte VI, a lo que no dudó en contestar: Fernando Cabrera. Hoy en día Fernando (egresado de Monte VI en 1998) es Ingeniero Industrial por la Universidad de Montevideo.

Vuelta a Pocitos

Tras 13 años en la sede de Millán e Instrucciones, el Colegio se mudó en 2001 a Santiago Vázquez esquina Cavia, donde estaba el Colegio Nuestra Señora de la Misericordia. En 2004, ya en la nueva sede, comenzó su gestión como director Pablo Carriquiry, Ingeniero Químico de profesión, quien sucedió en el cargo a Juan Alberto Varela.

En esta nueva etapa se ha comenzado a incentivar a los alumnos a que rindan en 3º de liceo el First Certificate Examination (FCE) para poder preparar en 3º y 4º de liceo materias del bachillerato internacional IGCSE. Asimismo, desde 2004 se ha comenzado a realizar un intercambio estudiantil con alumnos del Redfield College de Sydney, al que asisten los alumnos más sobresalientes de tercer año de liceo. En materia deportiva, el campeonato “Hincha sin Violencia” va ya por su octava edición con un éxito impresionante, y el “Monte VI Rugby Trophy” ya es un clásico desde 2005.

En la historia del Colegio, un buen número de alumnos han participado en Olimpíadas de Matemática (nacionales, Iberoamericanas, del Conosur y mundiales). El último alumno en participar en una competencia internacional fue Alfonso Presno –hoy estudiante de 5° C del PREU- quien representó a Uruguay en la Olimpíada de Matemática del Conosu,r en 2011, en La Paz (Bolivia). Su hermano Ignacio ‘Tato’ Presno –exalumno egresado de Monte VI en 1997- compitió por Uruguay en la Olimpíada Mundial de Matemática, en Taiwán (1998)

En diciembre de 2006, el diario del Colegio presentó una lista de más de 40 exalumnos estudiando o trabajando en el exterior. Varios tienen pensado volver y otros ya están “atornillados” fuera de fronteras. Entre estos ex Monte también hay españoles, argentinos y chilenos, que volvieron a sus países de origen, luego de haber vivido en Uruguay, y de asistir al Colegio por algunos años.

Los Capellanes

Un capítulo aparte merecen los Capellanes de Monte VI. Ir a ver al cura era una oportunidad única para charlar, hacer una buena confesión (y también para escaparse un rato de clase…) Dos años clave en el Colegio son 3º de primaria y 4º año de liceo, cuando se reciben la Primera Comunión y la Confirmación, respectivamente. Las distintas generaciones recuerdan con cariño a los capellanes, grandes confidentes y amigos de los alumnos. Con ellos siempre había una sonrisa, una palabra de amistad, un buen consejo, alguna riña futbolística…

Algunos de los capellanes que pasaron por Monte VI son: P. Jaime Fuentes, P. Gerardo Echevarren, P. Enrique Doval, P. Héctor Montañés, P. Ricardo Rovira, P. Jorge Méndez, P. José Buzzo y P. Pedro Ferrés.

Historia del fútbol en Monte VI

Monte VI comenzó a competir en los campeonatos de fútbol de ADIC en 1986 y luego también en torneos de Atletismo de la misma asociación deportiva. En 1995 se afilió a la Liga Intercolegial de Deportes (LID), que nuclea a colegios como Stella Maris, The British Schools, St. Patrick’s, Woodlands, etc.

Un hito en la historia del Colegio fue la incorporación del Complejo Deportivo “Los Ceibos”, que pertenece a Asproe desde su inauguración en 1998. Consta de 90.000 m2 y tiene dos canchas de fútbol profesional, una de hockey, una de rugby profesional y tres canchas de fútbol medianas. Los campeonatos de las distintas ligas no han parado de sucederse desde aquel año, promocionando el complejo y los colegios de Asproe en todo el país. El excelente estado de conservación de las canchas ha llevado a equipos de primera división del fútbol uruguayo a practicar en Los Ceibos, además del seleccionado nacional en varias ocasiones, y equipos argentinos que vienen a jugar la Copa Libertadores.

Monte VI compite con sus exalumnos en el fútbol de la Liga Universitaria desde 2001. Hoy en día son dos cuadros oficiales en “mayores” (Monte VI y Remonte) más los planteles sub-18 y sub-20 (este último fue campeón en la divisional C de la categoría en 2011).

El rugby en el Colegio

Monte VI comenzó a practicar rugby en 1995 bajo la gestión de Fabrizio Roba como Coordinador de Deportes. Los primeros entrenadores fueron los hermanos Fernando y “Coco” Ponte, ambos jugadores de Montevideo Cricket. La “cancha de la Virgen” y la “cancha grande” de la sede de Millán fueron testigos de los primeros tackles y scrums en la historia del Colegio.

En el año 2004, Monte VI contaba con 56 jugadores inscriptos en la Unión de Rugby del Uruguay (URU) según consta en la página web. Además, en su sección de historia, la web de la URU dice que: “El crecimiento de nuestro rugby también se debe en gran parte a la aparición de una enorme cantidad de instituciones en todo el país, tanto clubes como colegios. Ejemplos claros son Los Lobos de Punta del Este, La Olla de Florida, Arlequines de Rivera, Saint Patrick’s, Monte VI y Alte Deutsche de Montevideo”. Y en palabras de Pablo Carriquiry, actual Director: “Los resultados en el Colegio hablan por sí solos: cuando (Luis Ubilla) comenzó a trabajar en Monte VI, no jugábamos en la Unión de Rugby. Hoy no solo estamos, sino que damos batalla a todos y no somos un rival fácil” (anuario del Colegio, año 2006)